2017… un huracán en mi vida🙈

    Llevo varios días dándole vueltas al balance del año. Sé que es muy típico y está muy visto en estas fechas pero es que el 2017 ha sido como un huracán en mi vida. Un tsunami que me ha cambiado por completo y que me está llevando a conocer mi mejor versión y demostrarme a mí misma lo fuerte que puedo llegar a ser.
    Es más, me apetecía ponerme a escribir este post y dónde mejor que en la orilla del mar, escuchando el sonido de las olas, sin prisas, con la mente despejada y descansada…  Ahora estoy aquí y no sé por donde empezar.
    Este año comenzó lleno de buenos propósitos, con una vida estable, en pareja, con proyecto y fecha de boda… Todo apuntaba a que en el 2017 me convertiría en princesita. Sin embargo, todo cambió en cuestión de un mes. El sueño pasó a ser una pesadilla, el cuento se convirtió en una mala película de sobremesa de Antena3.
    El 13 de mayo me quedé descansando, dormí del tirón y no me salía ni una lágrima con lo llorona que soy. ¿Por qué? No lo sé, supongo que era la mejor reacción de mi cuerpo ante la crónica de una muerte anunciada.
    Os puedo asegurar que como buena Leo, cuando apuesto por alguien soy fiel, doy lo que no te va a dar nadie en 100 años, si veo amor, te cuido, te doy mi vida y mi alegria de vivir …. pero si me traicionas, te saco de mi vida y punto. Valoro mi tiempo muchísimo, la vida es demasiado corta, hay que disfrutarla. Eso sí, tengo la creencia aún de que existen personas que te pueden mejorar ese despertar, con las que se puede dialogar, hacer planes, divertirse y compartir. Es tan fina la línea que existe hoy día entre el egoísmo y el quererse a uno mismo…
    Me gustaría que la gente fuera más humana, que se guiara más por sentimientos que por el “yoismo”. Es más, a pesar de sufrir de lo lindo y siempre en silencio, me encanta ser como soy porque cuando disfruto y estoy bien lo hago con la misma intensidad y se me nota. Agradezco tanto cada tontería que puedo llegar a parecer “jelipoller”🤣
    Por esto y a pesar de todo, pensé durante algo más de un mes que todo lo que yo había dado, se vería recompensado en forma de disculpa y de una segunda oportunidad. Pero nada de eso pasó, sólo me fui encontrando muestras públicas de que todo se había movido por interés y me fui consumiendo por dentro. 6 kilos en apenas un mes. Ni de adolescente había pesado menos de 55🙈. Y claro, como aparentemente siempre se me ve con una sonrisa, también aguantar las malas lenguas y todo lo que giraba alrededor de problemas alimenticios, ciclos deportivos y demás tonterias. Porque criticar siempre es más fácil que ayudar, que preguntar como estás, que tender la mano. El 26 de junio dejé de esperar, ya sí había llegado el momento de valorarme como mujer. Ya se habían superado los límites infranqueables. Ya era “borrón y vida nueva”. Durante el verano conocí chicos, como es normal, historias raras, personas que presumen de principios, que no te creen cuando les dices que tu relación no tiene vuelta atrás, y que al poco te demuestran con los hechos que todo son excusas. No sé porqué es tan difícil hablar claro. Conmigo no hay ningún problema. Sé aceptar lo que piense cada uno y que no siempre se gana… Saber perder es de guapas y al igual que yo le doy mi negativa a un montón  de chicos, sé tolerar que a mi me pase. Eso sí, no le des vueltas ni intentes volverme loca o hacerme pasar por desequilibrada porque tengo las ideas muy claritas. Creo que muchas veces me toca pagar por experiencias personales anteriores. Y no, no estamos todas con un tornillo de menos. Por encima de parecer una payasa está mi vida estable, con unos cimientos que me he creado desde bien jovencita que mas de uno y de una quisiera tener. Y detras de la niña feliz de las fotos y las risas, hay una persona responsable en su trabajo y comprometida con los suyos con un saber estar en cualquier situación.
    Por eso, cuando te hablen de una “ex loca” intenta cerciorarte, que siempre hay dos versiones de una misma historia. Mil movidas y sólo una que hace que tenga sentido volver a enamorarse. Un reencuentro después de más de dos años que te hace ver que eres capaz de no guardar rencor, de que existen personas en las que sin saber porqué ni como, porque lo único que hacen es estar ahí, puedes confiar, apoyar la cabeza en su pecho y dormirte doce horas, abrir los ojos y que no pienses que has perdido el tiempo, no tener que refugiarte en el deporte , ni tener ansiedad. Que con su presencia se te agudice la estabilidad emocional. Sí, eso existe, y por eso sé que no voy a odiar todas las rosas porque dos me hayan pinchado a lo largo de mi vida. Tarde o temprano volveré a estar bien con alguien. Por este motivo, el balance final del año es positivo. Hay gente que me dice que estoy fatal, que como puedo estar tan feliz con todo lo que he pasado. Y es que no os imagináis cuanto, es que me levanto contenta hasta para ir a trabajar, tengo ganas de todo y más, porque si todo esto no hubiese sucedido,
    yo seguiría en esa relación ficticia, en esas noches sin dormir, creyendome mi propio cuento, viviendo encarcelada pensando que estoy en un castillo… y no hubiese podido comprobar de lo que soy capaz, levantarme feliz, valorarme a mi misma con 6 kilos mas o menos, ser capaz de tener mis ideas claras y si no me dan lo que quiero, ya llegará alguien que lo haga, y si no, seguiré sola en ese terreno. Tengo mi familia, mi trabajo, mis amigos,… No pasa absolutamente nada, yo por compañia no estoy con nadie ya que no existen las parejas felices sino las personas felices que hacen pareja. Me arriesgo y confió en mi, el no siempre está asegurado. Me quedaré con la culpa pero nunca con las dudas ni con las ganas. Seguiré dandolo todo cuando crea que algo o alguien merece la pena porque estoy segura de que en algun momento recogeré lo sembrado y porque no sé ser de otra manera.
    Cada día me gusto más a mi misma, por eso a pesar de haber recibido insultos en redes sociales, llamarme desequilibrada, “loca del coño”, con todas sus correspondientes faltas de ortografía… y en un principio desear que me tragase la tierra y no aparecer ni por el gimnasio, ni por mi trabajo, avergonzarme de con la clase de gente con la que me podían relacionar (ni mejor ni peor que nadie, simplemente categorias que lo mejor es que se agrupen entre ellas para no esperar cambiar a nadie), he resurgido más fuerte que nunca. Ha sido duro pero el 2017 ha merecido la pena.
    Así, que os doy las gracias a todos y todas los/as que habéis formado parte de él porque sois los/as que lo habéis hecho posible. Feliz Navidad y que empecéis el año con muy buen pie.
    #aceptarquemeestancayendolagrimas
    comopuñosesdeguapas
    #nollorarescribiendoestoseriademisses
    #quizasllorariamenossiendomasracional
    peromeencantasersentimental
    #coincidiresunlujoperoconectaresunmilagro
    #dondepisaunaleonanoborralahuellaunagatita
    #porun2018dondeayudarseamasfacilquecriticar
    #sitemolestaquesonriayseafeliznohuelasmis
    perfiles
    #muyfandelosquetedicenquelotienestodopero noquierenestarcontigo🤣
    #conmiestilodevidanihagodañonijuegoconnadie
    #el2017hasidomuytopyminuevoyomolamucho🤣

    Categories: Querido diario

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